7 excusas que te impiden crear arte y cómo superarlas

Sabemos que el camino de la creatividad es difícil y está lleno de obstáculos. Aunque crear arte puede ser una de las cosas más gratificantes que hacemos en la vida, a menudo buscamos excusas para no empezar.

¿Te resulta familiar?

Tal vez no tienes suficiente tiempo, no te sientes inspirado o piensas que no tienes suficiente habilidad. Yo misma empecé a usar algunas de las excusas que menciono en este artículo, pero me puse seria y me dije que era hora de dejar esas excusas a un lado y comenzar a crear arte de una vez por todas.

Hoy vamos a explorar las excusas más comunes que nos ponemos para no crear arte y cómo podemos superarlas.

Así que ponte cómodo, toma tu lápiz, pincel o lo que uses para crear, y prepárate para liberar tu creatividad.

Probablemente esta sea la excusa más común que escuchamos.

Déjame preguntarte: ¿quién tiene tiempo libre en la vida acelerada que llevamos hoy? Entre las tareas diarias, la familia, los amigos, el trabajo, las redes sociales, Netflix, HBO, Prime y Disney, ¿a quién le queda tiempo para dormir, y mucho menos para crear arte?

Parece un lujo, ¿verdad?

Bueno, no debería serlo. ¿No sería mejor reservar tiempo para nosotros mismos, para nuestra creatividad y bienestar, en lugar de perdernos en redes sociales o maratones de series?

¿Sabías que la creatividad puede ser una forma de relajarte y aliviar el estrés diario?

Así es.

En lugar de posponer tus proyectos creativos o esos momentos personales que sabes que te aportan placer y bienestar, intenta aprovechar bien tu tiempo.

Úsalo para crecer como persona. Dedica unos minutos al día a tu arte, aunque sean solo diez, y verás los cambios positivos que empezarás a notar en ti.

Otra excusa muy popular.

Pero, ¿de verdad necesitamos estar inspirados para crear arte?

A menudo, la inspiración llega con la práctica y la exploración. En lugar de esperar a que la inspiración aparezca, empieza a crear y a experimentar con diferentes técnicas y materiales.

También puedes encontrar inspiración en lugares inesperados, como la naturaleza, la música o incluso en el arte de otros artistas.

Solemos pensar que necesitamos un gran presupuesto y materiales caros para crear arte.

Pero la verdad es que puedes crear con lo que tengas a mano. ¿No tienes lápices de colores? Usa crayones. ¿No tienes pinturas? Prueba con acuarelas.

Además, hay muchas formas de conseguir materiales económicos: comprando productos no profesionales, visitando tiendas de segunda mano o intercambiando materiales con otros artistas.

Lo importante es no dejar que la falta de materiales te detenga. Crea con lo que tengas disponible.

Estas eran las excusas que yo misma repetía últimamente para no pintar con acuarelas, como si fueran mi mantra personal. Hasta que entendí que, si no practico ni experimento con lo que tengo, nunca voy a empezar ni entender ciertos procesos de las acuarelas.

Eso es quedarse en la zona de confort, y si quiero avanzar en esta área de mi vida, tengo que actuar, ¿verdad?

Sigue leyendo para descubrir la idea que se me ocurrió para motivarme, ser constante, usar mis materiales y atreverme a experimentar.

El insoportable síndrome del impostor… ¿te suena familiar?

Esta excusa es una gran limitación.
Nadie nace siendo maestro en su arte. Todo requiere práctica y dedicación para mejorar.

En lugar de compararte con otros artistas, enfócate en tu propio proceso creativo. Empieza con metas pequeñas y sigue practicando. La habilidad y la confianza llegarán con el tiempo.

El miedo al fracaso puede paralizarnos y hacernos sentir que no podemos asumir riesgos creativos.

Hemos estado hablando del fracaso en publicaciones recientes del blog porque considero que es un tema muy importante.

Nos enseñaron a tener éxito en todo, pero no a fracasar, y déjame decirte: el fracaso es una parte natural del proceso creativo.

Todos los grandes artistas han fallado muchas veces, pero siguieron adelante. No te detengas por miedo al fracaso. En cambio, atrévete, aprende de tus errores y sigue practicando.

Te doy un ejemplo personal:
Siempre decía que no era buena dibujando proporciones del cuerpo humano. Y ni hablar de rostros; pensaba que eso era imposible para mí.

Sin embargo, me di la oportunidad de practicar con una serie de tutoriales en YouTube junto a mi hija. Son divertidos y sencillos, enseñan los primeros pasos del dibujo y ayudan a entender que todo está formado por figuras geométricas básicas que ya conocemos.

Cuando llegó el momento de dibujar una cara, el proceso fue tan fácil y agradable que ahora quiero seguir practicando.

Si quieres practicar tus dibujos, te recomiendo ver esos tutoriales. O quizá, tomar este curso.

Esta excusa se parece mucho a la del dinero.

Es cierto que tener un estudio amplio y bien equipado sería maravilloso, pero no es necesario para crear arte.

Si no tienes mucho espacio, busca formas creativas de aprovechar el que tengas.

Por ahora, yo uso la mesa de la terraza en la habitación de invitados. Me da espacio suficiente para tener el ordenador y al mismo tiempo disfrutar creando sin ponerlo en riesgo. Todo tiene solución; la clave está en tener la disposición de encontrarla.

Empezar un proyecto creativo puede ser abrumador, sobre todo si tienes muchas ideas en la cabeza o, como yo, una carpeta en Pinterest y una lista en YouTube para cuando «empiece a crear».

Buscar inspiración en libros, revistas o redes sociales es importante, sí, pero lo realmente esencial no es acumular inspiración, sino ponerla en práctica.

Porque al final, hay que empezar por algún lado, ¿no?

No dejes que la indecisión te frene. Divide tu proyecto en metas pequeñas y alcanzables. ¿Qué quieres lograr con tus primeros intentos?

En mi caso, quiero entender técnicas, materiales y descubrir mis puntos fuertes.

Podría ir directamente al arte digital —las herramientas actuales son increíbles—, pero soy algo tradicional y me gusta conectar con lo tangible.

Además, debo confesar que Adobe Fresco es impresionante, pero ver en persona cómo dos gotas de acuarela se mezclan es una experiencia que ningún programa digital puede ofrecer.

  • Haz bocetos o ejercicios pequeños para desbloquear tu creatividad: si te sientes bloqueado o sin ideas, comienza con algo sencillo. A veces, lo más difícil es empezar, pero una vez que lo haces, la creatividad fluye.
  • Establece una rutina: crear arte no debe ser algo que hagas solo cuando estás inspirado. Fijar una rutina te ayudará a vencer la procrastinación y convertir el arte en un hábito. Busca un momento del día y hazlo parte de tu rutina diaria.
  • Busca inspiración en diferentes lugares: la inspiración puede venir de cualquier sitio, no solo de las pantallas. Sal a caminar, visita una galería, escucha música, observa la naturaleza. Experimenta con diferentes técnicas y materiales.
  • La práctica hace al maestro: crear arte requiere tiempo y constancia. A medida que practiques, ganarás confianza en tus habilidades y en tu capacidad para crear.

Ya sea por placer o como carrera, el arte puede ser una fuente de inspiración, conexión y expresión personal.

No pierdas la oportunidad de experimentar con tu creatividad y dar vida a tus ideas.

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