trabajar desde casa siendo escritor
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El trabajar desde casa es una actividad poco valorada.

Se tiene la creencia que, si trabajas desde casa, no estás trabajando. Que dices que tienes un trabajo pero en realidad, no haces nada.

Y peor aun los que creen que como trabajas desde casa, tienes todo el tiempo del mundo a tus pies para disponer a conveniencia de él.

Y aunque el trabajar desde casa es cada vez más frecuente, aun no se toma con la seriedad requerida porque aun vamos por ahí con la convicción de que quien trabaja desde casa, no tiene una profesión respetable.

Ya ni se diga de la cara que te montan cuando dices que eres escritor «independiente» que autopublicas por Amazon y que todo lo haces desde la comodidad de tu hogar.

Hubo un tiempo en que no sabía si las personas que cuestionan esto lo hacen motivados por sentimientos genuinos o por envidia.

Pero creo que es más lo primero que lo segundo y a veces es hasta injusto culparles porque, seamos sinceros, la sociedad está acostumbrada a que las únicas que permanecen en el hogar «haciendo nada» porque se cree también que los quehaceres de casa «no son actividades que alguien hace» son las mujeres.

Las Ama de casa.

Entonces, ¿cómo es posible que tú puedas trabajar dese casa?

Y peor aún, trabajar desde casa en lo que amas hacer y por encima poder vivir de eso.

Es como una utopía.

Tantas cosas juntas y tan buenas, son imposibles.

Y no. No lo son.

Trabajar desde casa siendo escritor

Desde el inicio de tus pasos como escritor, debes aprender a manejar y aceptar esa incredulidad de la gente cuando le dices que eres capaz de ganar dinero desde casa.

—¿Y tú, a qué te dedicas?

—Soy escritora de novela romántica.

—¡Ah! ¡Qué bien! —la primera reacción siempre es de agradable asombro porque, en su mente, la persona que interactúa con uno está ocupada buscándote entre los escritores famosos que conoce, claro, al no encontrarte, te pregunta—: ¿Y con quién publicas?

—Autopublico a través de Amazon.

—¡Ah! —ya la expresión es muy diferente. Empiezas a ver como sus facciones indican que no entiende nada de lo que le dices—: ¿Los vendes por tu cuenta en PDF?

—No, no —y le explicas el proceso de autopublicación con Amazon Kindle.

—¡Ah! ¿Y qué más haces?

Yo en este punto sonrío con ironía.

—Me dedico a esto a tiempo completo desde casa y a veces en pijama.

La cara de la gente es de absoluto shock porque aquello es mega incomprensible.

Peeeero, todo cambiaría si, en ese instante en el que la persona te busca entre los escritores famosos que conoce, te encuentra,  va querer saberlo todo de ti y ni va a atreverse a cuestionarte porque trabajas desde casa, la biblioteca, el centro comercial o la playa.

Le va a parecer asombroso que trabajes así y va a felicitarte por ello, porque el reconocimiento al «oficio serio», tomado en cuenta como un «trabajo o profesión», llegará si te conviertes en Bestseller.

Antes, no.

¿Qué absurdo e injusto, no?

¿Por qué no puede ser tomado en serio y respetado mi oficio de escritor desde casa, tal como se respeta el oficio y el despacho de un abogado, o el consultorio y la vocación de un médico? Clic para tuitear

Hay que pensar que todo tiene un costo en la vida, un esfuerzo, y el de nosotros, como escritores independientes, no es menor.

Ni el médico ni el abogado, hicieron dinero apenas se graduaron. Muchos, aun después de décadas de trabajo, siguen soñando con un bufete propio o con un consultorio propio.

Pero claro, salen de casa todos los días a la misma hora, tienen un horario que cumplir, con jefes a los cuales deberán rendirle cuentas si hacen algo indebido o a los cuales deberán solicitarles permisos para ausentarse de sus puestos por X o Y motivo.

Regresan a casa todos los días sobre la misma hora, reciben casi siempre la misma cantidad de euros al mes y bueno, al final del día hablan de lo bien o lo mal que les fue con los clientes, pacientes y los jefes.

Trabajar desde casa siendo escritor

Trabajar desde casa como escritor independiente o autopublicado, no es fácil y no todo lo el que está en esto puede darse el lujo de hacerlo como una actividad económica real a tiempo completo.

Si estás empezando a autopublicar, no has promocionado bien tus libros, no has trabajado de la manera correcta en tu marca de autor, tu ingreso no será el ideal como para encerrarte en casa y ponerte a trabajar.

A menos de que tengas mucha suerte, obvio.

Cosas que pasan, pero no es lo común. Esto de asumir tu carrera de escritor como una profesión seria que rinda frutos reales, es algo que se lleva un tiempo.

Muchos escritores con los que frecuento en las Redes Sociales, trabajan dentro y fuera de casa porque se tienen que ajustar a lo que les demandan sus responsabilidades económicas.

Por el contrario, los que sí podemos desempeñarnos por completo en esto, nos autoimponemos una rutina de trabajo para que el tiempo que se tiene disponible para trabajar sea aprovechado al máximo.

Ya que el que trabaja en casa siempre es el que se lleva la peor parte porque como «está» en casa, pues recae sobre este las responsabilidades de la misma, por lo menos las cosas básicas y eso le resta tiempo al trabajo de escritura o lo que sea a lo que te dediques.

Si tienes niños pequeños, como es mi caso, las horas más efectivas que tendrás serán en las que el niño esté en el cole. Después, dependiendo de la edad de tu hijo y de la atención que demande, podrás hacer algunas actividades extra pero ten en cuenta que serán las que menos atención requieran por tu parte.

Por ejemplo, en mi caso, de 9 a 14h dedico mi tiempo a escribir. Nada más porque eso es lo que peor llevo estando en compañía del resto de la familia y con ruidos alrededor.

Después, por la tarde, un par de horas más las dedico a programar Redes Sociales y a hacer trabajos de diseño gráfico que es lo segundo que más me gusta hacer en la vida.

Mi especialidad en el diseño son las portadas de libros «personalizadas y prediseñadas» y tengo mi propio estudio online ASC Studio Design, puedes ver mi trabajo aquí.

Las cosas de la casa, como limpiar, lavar la ropa y cocinar (no plancho porque me parece una actividad inútil y desgastante tanto para uno como para el planeta) intento hacerlo sin tener que robarle tiempo a mi tiempo para escribir.

Limpio una vez por semana, usualmente sábados o domingos.

Consejo: No hace falta limpiar más, no pierdas tiempo en eso que nadie va a agradecerte. Mantén el orden, eso se puede hacer a diario y si hay que barrer un poco cada día o interdiario, intenta que no sea algo que te quite más de quince minutos al día.

Cocino de manera organizada para toda la semana.

En mi casa no hay problemas por comer recalentado, y si algún día alguien empieza a tener problemas con esto, pues que se adapte a lo que hay o que se prepare su comida.

Punto.

Usualmente, los domingos hago lo fuerte y almaceno refrigerado o congelado para la semana. Lo que sea de preparar al momento: ensalada o algo por el estilo, pues se hace sin complicaciones.

Lavar la ropa: no tengo días especiales para esto.

Va según esté o no lleno el cesto y dependiendo del color de la ropa a lavar o si es ropa de cama, toallas, etc. Pero esto, no quita gran cantidad de tiempo.

Lo que hago es meter la ropa a lavar por las tardes, tenderla y dejarla allí hasta la tarde siguiente que es cuando la saco y la doblo de una vez.

¿Y qué pasa cuando no puedo cocinar o limpiar en fin de semana?

Nada. No pasa nada.

Porque he aprendido que nadie va a morirse por comer un día sándwich y que la casa no se va a caer si la tienes desordenada o sucia.

Sin embargo, supongamos que un día no pude cocinar en domingo, pues lo hago el lunes en la tarde cuando ya hice mi actividad más importante: escribir.

Y la limpieza, igual.

No todo es color de rosa y la organización no siempre funciona

Trabajar desde casa sin tener una clara organización puede ser realmente caótico y puedes llegar a sentir que no tienes tiempo para nada.

Por ello, te recomiendo priorizar y aprender a decir NO a ciertas cosas tal como lo digo en este post porque a veces, por no decir «No» a algo o a alguien, lo que harás será atrasar tus objetivos y con ello vendrá la frustración y la desmotivación.

Sin duda, habrán cosas que no podrás dejar a un lado que coinciden con tu horario de escritura: una cita médica, una salida al banco o algún otro lado que no puede hacerse en otro horario o en otro método; son imprevisto, ocurren y habrá que hacer un hueco para ellos.

Pero que los imprevistos no se conviertan en rutina y mucho menos que sean de otros que se aprovechan de ti porque tú no vas a una oficina y no tienes que rendirle cuentas a un jefe. ¿Entiendes lo que te digo?

Disciplina, organización y determinación son los puntos clave para darle a entender a los demás, a esos que no creen en que tú puedes trabajar desde casa y vivir económicamente de ese trabajo, que te tomas muy en serio tu oficio y tu día a día.

Si te mantienes en orden, cumpliendo con una rutina sin ceder a peticiones externas que te aparten de tu meta estarás enviando la señal adecuada porque tú mismo estás respetando tu trabajo.

¿Y cómo puedo perdonar aquellos que nunca entenderán que sí se puede trabajar desde casa en un oficio respetable?

 

«¿No has pensado en hacer algo más con el tiempo que tienes libre?

Porque trabajando desde casa, el tiempo debe sobrarte»

 

Cuando se han atrevido a preguntarme esto, han tenido suerte de que ahora soy una persona que no actúa por impulsos, porque hace un par de décadas los hubiese mandado a freír espárragos sin importarme de quien se tratase.

Suelo respirar profundo y rendirle un homenaje a las fabulosas sonrisas de Maléfica, imitándola; mientras, en mi interior, pienso en lo feliz que soy cuando amanece y no voy protestando porque es hora de ir a trabajar.

Al contrario, amanece y estoy desesperada por empezar a escribir porque amo mi profesión y además, me pagan por ello. Trabajando desde casa 

¿Te haces una idea de la calidad de sonrisa que se me dibuja en la cara cuando pienso en eso ante alguien que, probablemente no solo nunca entenderá mi oficio, sino que además, puede que sea infeliz porque no le gusta su trabajo?

Con ese simple pensamiento de satisfacción en tu cabeza, estarás devolviéndole la moneda a quien no respeta tu trabajo y no cree en ti como profesional.

No hay que hacer más y por favor, no te enfrasques en una discusión porque una persona te argumente que tienes demasiado tiempo libre.

No vale la pena. Créeme.

Sigue adelante con lo tuyo, creciendo como escritor (o cualquiera sea la carrera que desempeñes desde la comodidad de tu hogar) disfrutando de lo que haces, siendo mejor profesional y, sobre todo, agradeciendo que puedes trabajar desde casa y vivir de eso.

¿Cuál es tu experiencia en este tema?

Te leo abajo en los comentarios.

Gracias por leer y compartir.

¡Hasta la próxima!

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Málaga se convierte en la capital española de la autopublicación, así lo declaró Amazon Kindle Direct Publishing España por tener mayor concentración de escritores autopublicados en esta importante ciudad del Sur de España.

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8 comentarios sobre “Trabajar desde casa siendo escritor”

  1. Como siempre no puedo estar más de acuerdo contigo. Es más que triste, que hasta a los de tu propia casa les cueste creer que esto es un trabajo. Al que le dedicas más horas de las que dispones y que quizás es verdad nunca te dé ni lo suficiente para pagar la luz que gastas con el ordenador. Pero es un trabajo les guste o no, y es un trabajo que además se hace con devoción y sin importar nada más. Me molesta mucho que se me cuestione que dedico demasiadas horas para lo que se saca, ¿me meto yo acaso con el pobre que está haciendo horas a porrillo por un miserable sueldo y haciendo de paso el culo gordo a la multinacional para la que trabaja? No, verdad, pues entonces que se me respete mi trabajo. Porque no solo creamos historias que en si ya tiene lo suyo, si no que corregimos, nos dedicamos a la promoción y le damos a los lectores la importancia y el sitio que se merecen.
    Como bien dices yo también soy madre de dos niñas pequeñas y todo lo de la casa recae en mí, “como estoy todo el día”, incluidas extraescolares, deberes, disfraces de carnavales etc. Y juro que intento seguir un horario, pero es muy difícil, cuando te encuentras con que hoy tienen fiebre, mañana especialista, la otra reunión con la tutora. En fin, que la gente no sabe de lo que habla. Pero en honor a la verdad diré que un día una chica me dijo: —¿Cómo que no trabajas? Te parecerá poco el trabajo que lleva ser capaz de que una novela tuya vea la luz.
    Me dejo con una sonrisa en los labios que aun aflora cuando lo recuerdo.
    Compañera de las teclas seguiremos teniendo el privilegio de trabajar en lo que nos gusta pese a quien le pese.

  2. Querida Stefania muy cierto lo que dices, "nuestro trabajo" que es una lista interminable dentro de casa le vale un cacahuate a personas como las que mencionas y no sólo los "amigos" sino la misma familia que son los primeros en machacar y en no encotrarte nada bueno, a mi me pasa pero como no tengo paciencia ni soy diplomática cuando me hartan por mi que se vayan a ver si ya puso la marrana, en serio, los mando a comer…ciales y que no me vuelvan a tocar el tema, porque soy importante por lo que soy no porque los demás opinen y desgraciadamente es el círculo cercano el que te conoce y el que debería apoyarte el primero en darte la espalda así que entiendo cada palabra de tu artículo, muy bueno.
    Saludos!!

  3. Querida Chary! Estoy descubriendo que vives en Valencia!!! Es una lastima que no hayamos coincidido en las redes cuando yo aún vivía allí, hubiésemos podido tener una buena charla de esto con un rico café jejejej
    Yo últimamente me echo porras y fanfarrias sola! jajajajajaj casi, casi, tengo los pompones de porrista y casi, casi me hago una rutina de brincos y cantos para subirme el ánimo de vez en cuando.
    Lo importante es que sabemos cuánto vale nuestro trabajo y estoy segura que algún día, los demás lo entenderán 🙂
    Abrazos!

  4. Querida Itxa!!! No puedes ser más acertada con enviar a la gente a comer….ciales jajajjaj (me hiciste reír con eso 😉 ) Y sí, llega un punto en que ya no importa la educación o la tan insoportable diplomacia que hay que tener con los demás.
    Uno de mis principales problemas con este tema era que no sabía decir NO cuando era necesario, entonces asumía responsabilidades de más y cuando me daba cuenta, estaba sumergida en un caos, sin tiempo de nada y frustrada. Hoy en día, mi trabajo prevalece, claro, si hay algo muy urgente que se debe hacer… lo hago, sin duda. Pero no asumo compromisos de nada. Respondo: lo siento, mañana NO PUEDO, tengo que escribir.
    Como le dije a Chary en el comentario de arriba: ya llegará el día en el los demás puedan entender este oficio 🙂
    éxitos!!!

  5. A mí la cosa me va mal, MUY MAL. No soy bueno con horarios y con los trabajos que tengo desde casa, además de escribir, me quitan mucha energía y ganas. Últimamente paso mucho tiempo en redes perdiendo el tiempo solo porque no quiero escribir, no me dan los ánimos ni la creatividad, a saber qué le haré… ¿alguna fórmula mágica a lo Bibidi Babidi Bu para solucionar esto? T_T
    ¡Un abrazo!

  6. Querido Alan:
    Desde julio del año pasado, yo estaba igual que tu. No tengo tiempo, no quiero, no tengo imaginación, no se me ocurre nada y etc, etc, etc. Esas eran mis frases antes de que en Enero de este año tomara la decisión de escribir como debería hacerlo si estuviese contratada por una editorial: con una fecha límite de entrega. Para eso me estoy ayudando con el sistema de pre-venta de Amazon. Es muy arriesgado, lo reconozco, pero me obliga a alejar de mi todos los pensamientos absurdos y negativos que aparecen cuando estamos bajos de creatividad. Es como cuando estás a dieta y la mente te sabotea hacientdote sentir más hambre y ansiedad descontrolada.
    Claro, también me estoy poniendo metas razonables: historias cortas, divertidas y sin muchas complicaciones. Hasta ahora me va funcionando bien.
    Y otra cosa que hice para estimularme es crearme una cartelera justo detrás de la pantalla de mi portátil, en la que coloqué frases motivadoras y además hice una especie de 'organizador' en el que tengo A LA VISTA las fechas de preventa y publicación de todas las obras pautadas para este año. En Instagram coloqué una foto en algún momento hace unos meses, para que la busques como ejemplo. Es más, te voy a etiquetar así la ves más rápido.
    Yo entendí que soy de rutinas y organización. Si cumplo ambas cosas no tengo tiempo para divagar porque ya todo lo tengo pautado. En lo que me salgo un poco de esa rutina es cuando empiezan mis problemas.
    Espero que puedas encontrar un método que te venga bien.
    Abrazos.

  7. Que buen articulo! Especialmente porque muchas veces estas actitudes de la gente nos hace sentir que realmente estamos "perdiendo nuestro tiempo" en vez de hacer algo mas valioso y que nos reporte mas dinero. Yo vengo trabajando en Youtube desde hace mas de 6 años y ya puedo decir que la entrada de dinero de.los videos y blog me reporta un "sueldito interesante", sin embargo empece a escribir hace un par de años y recien ahora, con mi segundo libro estoy comenzando a ver ganancias. El tema, y eso es lo que la gente no.termina de entender, es que no escribimos por el dinero que podemos ganar(aunque yo tengo la.esperanza de vivir algun dia de mis libros) sino, como bien dices en este post, escribimos porque amamos hacerlo!! Realmente no hay nada que yo disfrute mas y se que solo esto lo pueden entender aquellos que comparten esta pasion. Lo unico que he aprendido trabajando desde casa es que somos nosotros mismos quienes debemos hacer que se respeten nuestros horarios. Hace un tiempo que me he puesto un horario inamovible para y la frase que yo uso es "Lo siento, no puedo, a esa hora estoy trabajando".Al principio cuesta ser firme, pero es la unica manera de que los demas respeten nuestro trabajo, primero debemos respetarlo nosotros. Gracias por este articulo, preciosa! Un abrazo!

  8. ¡Hola Claudia! ENcantada de tenerte por aquí leyendo y comentando tu experiencia. Es así, si nosotros mismo no decimos ¡No lo siento, No puedo. Tengo que trabajar!Se nos escapa de las manos el poco -o mucho- tiempo que tengamos para sacar adelante esa profesión que no da dividendos al principio pero que podría generar buenos resultados si respetamos y valoramos nuestro propio trabajo. El respeto lo imponemos nosotros mismo y ahí empiezas a ver resultados en la gente y como fruto de tu constancia y determinación, empezarás a notar el cambio en la cuenta del banco jejeje pero esto es algo que se lleva su tiempo.
    ¡Mucho éxito en tus publicaciones!
    Saludos 🙂

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