Cuando tienes un empleo fijo en una oficina y es tu deber cumplir un horario y unas funciones para recibir tu salario mensual completo, piensas en que ser emprendedor sería una bendición porque serías tu propio jefe y prácticamente dirigirías el negocio como más te guste.

Usualmente, asociamos esa gerencia de negocio propio a no trabajar tanto —porque en la vida también hay que descansar—; a tener más flexibilidad con nosotros mismos, porque al final del día no tenemos que rendir cuentas a nadie; y se tiende a pensar que, de la noche a la mañana, seguiremos manteniendo esa estabilidad económica a la que venimos acostumbrados.

Que equivocados están los que piensan así 

Ser emprendedor está muy alejado de esos pensamientos idílicos que tienen los que aún están subordinados.

Entiende esto, todo en la vida, sea lo que sea, tiene sus pros y sus contras. Incluso esta profesión de escritor, que tanto nos llena y que pareciera nunca saturarnos. Clic para tuitear

Sí, aunque sea tu máxima pasión, te aseguro que si lo analizas vas a encontrar muchas cosas a favor pero también un montón en contra.

Y como me imagino que debes estar volviendo los ojos al cielo pensando en que soy una exagerada, hoy quiero demostrarte que no es así y que estoy de acuerdo con el artículo de Kelly Gurnett en el que habla de lo bueno y lo malo que tiene ser escritor.

Al momento de tomar las riendas de nuestra carrera literaria y decidir independizarnos o convertirnos en emprendedores deberíamos saber muy bien cuáles serán nuestros gastos mensuales para poder determinar cuánto vamos a necesitar de ingresos al mes sin entrar en crisis. Dentro de este presupuesto mensual deberás incluir seguros médicos, autónomo (si corresponde porque esto dependerá del país en el que vivas) y otras cosas más que son gastos fijos mensuales a parte de los archiconocidos alquiler / hipoteca / servicios / comida / transporte.

Muchos aconsejan que no te atrevas a convertirte en emprendedor y dejarlo todo para seguir tu pasión hasta que no asegures la cifra mensual que necesitas y veas que se mantiene constante, así podrás ahorrar un poco de dinero para tener un colchón y tomar la decisión de ir por cuenta propia. Esto estará proporcionándote cierta estabilidad porque mientras desarrollas una carrera exitosa como escritor tienes que esforzarte por mantener una continuidad en las publicaciones para que tus ventas se mantengan justo en donde las quieres. Ten presente que habrá periodos excelentes, buenos y malos; y debemos administrar nuestros ingresos de manera efectiva para que los periodos malos sean soportables.

Así como debes cuidar tu economía para las épocas difíciles, también puedes promoverla de la forma más conveniente para que esta aumente. El ser escritor independiente te permite experimentar diversas técnicas de marketing que te permitirán dar con la adecuada para tu producto y así poder ganar más dinero.

Vas a trabajar sin horarios fijos. Esto puede ser un arma de doble filo. Es cierto que puedes trabajar desde donde quieras y como quieras. Si te gusta más la noche, puedes trabajar en horario nocturno y dormirás durante el día. Si en algún momento te enfermas podrás tomarte uno o dos días sin que nadie te lo recrimine. Incluso puedes disfrutar de actividades que antes no disfrutabas por cumplir un horario estricto de oficina. Sin embargo, esto se puede volver en tu contra porque cuando trabajamos por cuenta propia debemos ser súper exigentes con el tema del horario de trabajo porque corremos el riesgo de no cumplir objetivos y eso va a afectar directamente tu estabilidad económica.

Hablamos de no tener un jefe cuando somos escritores independientes, pero en realidad sí los tenemos y a veces, suelen ser más exigentes que el señor que nos veía con mala cara por llegar con cinco minutos de retraso todos los días. Si no entregas obras de calidad en el tiempo acordado vas a perder a tus lectores fieles que en este caso, serán implacables a la hora de criticar tu falla y por consiguiente ganarás mala fama.

Es cierto que trabajar desde casa te ahorrará los traslados en coche o transporte público, ahorrarás tiempo porque evitarás atascos pero ten siempre cuidado y aprovecha ese tiempo que te estás ahorrando de buena forma. Un descuido y habrás perdido un día entero de trabajo.

También podría ocurrir que sobrepases tus límites con exceso de trabajo porque no sabes cuándo es el tiempo perfecto para despegarte. Tienes todo el día para trabajar, ¿por qué no hacerlo? ¿Verdad? Pues no, corta en cierto momento y dedicate a algo más y que no tenga nada que ver con la escritura.

Algo que quizá mucha gente podría tomar como negativo de esta carrera es la soledad que rodea al escritor. Todo depende de la personalidad de cada uno y de lo que signifique la soledad. La verdad es que en mi caso, nunca estoy sola, estoy conmigo misma y nadie mejor que yo podría ser mi compañía. Suena vanidoso, pero no lo es. Yo amo estar sola. El silencio, fundirme con mis pensamientos. No siento vacíos. Y como en la mayor parte del tiempo en el que me encuentro sola estoy escribiendo, pues estoy rodeada de mis personajes; es imposible sentirme sola de esa manera. Las charlas sociales las tengo, por supuesto, son muy esporádicas, eso sí, y suceden de forma espontánea y no porque yo sienta la necesidad de tener una charla con otro ser humano porque mi trabajo me obliga a estar «sola».

Por otro lado, hoy en día nunca estás completamente solo porque es mucho el tiempo invertido en las redes para hacer promoción de nuestro trabajo y estar en contacto con nuestros lectores fieles a quienes alcanzamos a tenerles mucho cariño llegando a entablar amistades a distancia.

Trabajando de forma independiente ganas algunas libertades como tomar una semana de vacaciones si lo necesitas, solo asegúrate de tener todo el trabajo cubierto para no caer en retrasos al regresar del descanso.

Así mismo, puedes tomar vacaciones y seguir escribiendo si te organizas bien. Las mudanzas de ciudad o de país no suponen un problema porque tienes la libertad de escribir desde donde mejor te parezca. Tampoco necesitas un despacho, si eres más de los que les gusta trabajar al aire libre, tienes la absoluta libertad para escribir desde un café, un parque, playa, montaña o donde quieras.

Como ves, ser escritor independiente tiene sus pros y sus contras como cualquier otra cosa en la vida.

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