¡Buenos días! —Tardes o noches, según le corresponda a cada quien porque empiezo a tener lectores de todo el mundo y me siento súper agradecida por eso

Últimamente tengo más ideas para el blog que para novelas.

No se preocupen, que eso se debe a que las ideas para las novelas están apuntadas desde hace mucho tiempo y las del blog no.

Debido a lo que he venido observando en las promociones que le hago a los posts viejos del blog, uno de los que siempre —SIEMPRE— tiene visibilidad y comentarios es No tengo tiempo para escribir; la mayoría de las personas que lo leen y comentan son mamás que no saben cómo organizar el tiempo para ser multitareas en casa y escritoras independientes.

Basándome en esto, se me ha ocurrido que puedo crear posts dedicados a este tema y que los voy a clasificar como #SerMadreYEscritora porque es una realidad que nos afecta a muchas en mayor o menor escala.

En mis investigaciones acerca del tema para comparar mi vida como madre y escritora con la de otras mujeres, me topé con varios artículos que poco a poco iré compartiendo con ustedes. Así mismo, les haré mención de las cosas que yo misma he puesto en práctica y que me han funcionado o no; y les invito a perder el miedo escénico y dejar abajo en los comentarios, todo lo que crean conveniente comentar sobre este tema. Cualquier consejo o tip por tonto que les parezca, para otra mujer que pasa por esa situación de «enredo maternal literario» puede ser la luz que la ayude a encontrar un equilibrio.

Así que vamos, chicas, que en la unión esta la fuerza

Ok.

Tal como lo dice Jaimie Engle al inicio de su post en Writer Digest

«Yo uso muchos sombreros. Soy esposa, madre, maestra, editora, escritora y amiga. ¿Cómo he logrado el éxito? A través de un cuidadoso equilibrio entre disciplina, priorizar, automotivación y aceptación»

Como verán, Engle no está muy lejos de lo que siempre les voy diciendo que es necesario tener en la vida para que podamos con todo: ORGANIZACIÓN. Y ni se crean que yo soy la organización hecha mujer, pero de tanto aconsejarlo en el blog empieza a calar en mi cerebro de alguna manera y me doy cuenta de lo productiva que he sido en estas cinco semanas que tiene en su haber el 2018.

Sigamos con el post. Vamos a explicar cada punto que nos comenta Engle.

 

Disciplina.

Un día tiene 24 horas y usualmente 8 están destinadas al sueño. Para cuidar de ti misma, tu familia y tu carrera, tienes que crearte una disciplina consciente y puede ser de la siguiente manera:

Siendo jefe: como jefe tienes que establecer horarios para ti mismo. Esto incluye la cantidad de palabras que escribirás en el día; si tienes que dedicarle tiempo a editar, corregir, maquetar, diseñar, promocionar, etc., todo eso debe ir programado en tiempos reales; y sumado a todo lo anterior, las actividades extras: casa, comida, esposo, niños, etc.

Siendo empleado: como empleado deberás seguir las pautas que has creado como jefe. Eso significa que si habías dispuesto dos horas para escribir 2.000 palabras pero solo alcanzaste a escribir 1.000 porque ese día no estabas con buenas musas, tendrás que detenerte y pasar a la siguiente actividad que tengas apuntada. Tal como llevarías una agenda en una oficina. La idea es que cumplas todas las tareas que te has puesto como jefe, no lo olvides.

Diciendo NO: esta es una de mis partes favoritas porque es la que más nos cuesta hacer. Debes aprender a decir NO a todo lo que no tengas programado en tu día. No dejes de hacer tus actividades porque tu hermana, vecina, madre —o quien sea— te llamó y te suplicó que le hicieras un recado en la calle —o cualquier otra cosa— que no lo hizo la misma persona por «falta de tiempo» o porque lo está necesitando con urgencia. A menos de que sea una REAL URGENCIA no saltes tus obligaciones como empleado. Los demás deben entender que el hecho de que tu estés en casa no quiere decir que duermes todo el día o puedes dejar de hacer lo que estabas haciendo porque «No tienes un jefe». Ese pensamiento tiene que acabar y somos nosotras mismas las que debemos poner el stop.

En este apartado debes incluir todas las actividades que pueden crearte una distracción, por ejemplo, las redes sociales o navegar por internet sin rumbo.

 

Priorizar.

Aquí tienes que establecer cuáles son tus metas «Goals» en todos los ámbitos de tu vida.

En este caso, Engle comenta que sus goals son: ser buena esposa, buena madre, buena amiga y una autora Bestseller. Para ella todos estos goals están en la primera línea de su lista de prioridades y creo que no está muy alejada de la nuestra.

Entonces, para cumplir satisfactoriamente con todo esto, procede de la siguiente manera:

Necesidades: tienes que establecer cuáles son tus necesidades en todas las actividades que tengas programadas para el día. Cuidar de tu familia, limpiar la casa, lavar la ropa, hacer la compra en el supermercado. Cumplir plazos de escritura. Si te desempeñas en otra actividad aparte de la escritura, entonces también deberás establecer las necesidades que tienes que cubrir en esa área. Lo importante aquí es que tengas cuidado de no enfrascarte en una actividad que consuma tu día por completo haciéndote olvidar otras cosas importantes, como la cena por ejemplo

Deseo: bueno, aquí podemos pasarnos todo el día pensando en qué es lo que queremos. Querer alcanzar el objetivo de palabras escritas por día, empezar a escribir la historia que se asoma en tus pensamientos y no te deja en paz; llevar a los niños de paseo; ir al cine con tu esposo; reunirte con tus amigas; ir al salón de belleza, etc. Tus deseos son importantes. Son el combustible que te mantiene en marcha, pero no olvides que tus NECESIDADES son la prioridad para que siempre estés en equilibrio.

Balance: si te programas bien encontrarás el balance perfecto y tendrás tiempo para todo y para todos.

 

Automotivación

Como escritores independientes sin sueldo fijo o plazos de entrega, nos corresponde a nosotros mismos crear y alcanzar objetivos de escritura.

Y la automotivación significa:

Establecer metas alcanzables reales. Se realista. No aspires a tener una meta de 5.000 palabras escritas si solo dispones de dos horas para escribir, porque no cumplir tu meta lo que va a hacer es frustrarte. Empieza con pequeños pasos que te permitan alcanzar las metas sin que esto te genere estrés; al contrario, si vas poco a poco vas a estar creándote seguridad y dándote la motivación necesaria para continuar y quizá exigirte un poco más.

Tener un equilibrio entre ser esposa, madre, escritora y amiga te proporciona motivación porque no sientes presión u obligación en ninguna de las áreas mencionadas. No se roban tiempo entre sí.

La capacidad de decir no a cualquier cosa que interfiera con tus objetivos.

Descansar de todo y dedicarte un poco de tiempo a ti, te revitalizará.

 

Comprensión y aceptación.

Incluso con la mejor organización del mundo podemos fallar por el simple hecho de que somos humanos y de que hay muchas situaciones que se nos escapan de las manos que pueden interferir en nuestro día a día.

Es posible que un día no alcances tus objetivos en la escritura o en los quehaceres de la casa, es probable que un día la comida no esté lista a tiempo y tengas que resolver con unos sándwiches (nadie se muere por comer sándwich un día —o dos—, te lo aseguro) Podría ser que simplemente quieras soltar todo e irte con tu mejor amiga de paseo, tomar un café y tener una charla que te saque de la rutina; o algo tan básico como que tu esposo te invite a ver una película.

Existirán momentos en los tendrás que hacer una elección que va en contra de todo lo que se mencionó en este post y no va a pasar nada por una excepción que hagas.

No te tortures pensando que no lograste tus objetivos del día. Al día siguiente, lo harás mejor.

Comprende y acepta que no todos los días son buenos.

Si estás estresada, fallando en todo o quizá estás teniendo éxito en una sola área de tu vida es momento de que pares todo, TODO, y te replantees la forma en la que estás llevando tus actividades.

Consigue el equilibrio que te llevará a ser buena madre, esposa, amiga y escritora bestseller.

Y sé feliz en el proceso.

 

Espero que les haya gustado y servido este post.

Recuerda dejarme todos tus pensamientos en la caja de comentarios, que este espacio nos sirva para apoyarnos y motivarnos a continuar escribiendo.

Gracias por leer, comentar y compartir este post 

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