Recursos para escritores

Algunas razones por las que los escritores deberían ver más TV.

 

Febrero fue un mes intenso para algunos escritores independientes hispanos.

El que nos sigue en Facebook pudo darse cuenta de que se destaparon algunas cosas desagradables sobre estafas a escritores freelance, plagios, denuncias y ventas ilegales de muchos de nuestros libros en formato digital en varios países en los que la plataforma MercadoLibre se encuentra disponible.

No quiero extenderme con esto, hice las denuncias pertinentes, honestamente no creo que las respuestas sean positivas y que esto no se tome a mal, pero después de «perder» casi un día entero denunciando en dicha plataforma y recibir algunas respuestas que ya indican que no habrán cambios y/o sanciones, me regreso a mi posición «ojos que no ven, corazón que no siente».

Me da la misma rabia, impotencia y todo lo que mis colegas sienten, sin embargo, mi personalidad no me permite quedarme estancada en algo que ya sé no va a ocurrir o que va a ser muy difícil de combatir si no tienes los medios económicos y el tiempo para hacerlo. Ahora es Mercado Libre, mañana será esa, más cualquier otra plataforma. Me gusta más escribir y compartir con mis verdaderos lectores que dedicarme a perseguir a los delincuentes cibernéticos.

En fin, no permito que esta situación me reste ganas o ánimo a hacer lo que tanto amo en la vida. Mi misión es escribir y consentir a esos lectores que saben que una compra de mis libros fuera de Amazon, es ilegal. Ya está. Con esto aclaro que mis libros en español en digital solo se venden a través de AMAZON.

Y como Facebook ha estado tan revolucionado con estas noticias últimamente, casi no he entrado por la red para interactuar con la gente. Me he dedicado más a leer y ver mis series favoritas en TV.

Cuando antes se creía que la TV era la enemiga número uno del ser humano, hoy en día parece que nos hace un favor al alejarnos de los dispositivos móviles que —hoy— son los enemigos públicos a nivel mundial.

Laura Grace Tarpley escritora freelance asegura que muchas veces prefiere ver televisión que leer un libro.

No sé a ustedes, pero a mí también me sucede con mucha frecuencia.

Y Tarpley, cansada de escuchar que la gente debería dejar de ver TV y leer más en sus ratos libres, escribió un artículo muy interesante en el que da varias razones por las que los escritores deberían ver más televisión.

Veamos cuáles son.

Puedes escribir acerca de lo que ves, sobre todo cuando eres un escritor freelance y escribes para blogs que se enfocan en programas de televisión.

Puedes usarlo para darle un toque original a lo que escribas. Por ejemplo, incluir una referencia a un programa que automáticamente conecte con tus lectores. Si un personaje de mis novelas usara la palabra Bazinga! en un momento clave, estoy segura que mucha gente entendería y conectaría con ese personaje de inmediato.

No todo el mundo se relaja leyendo. Quizá leer lo asumes como parte de tu trabajo por aquello que «La lectura y la escritura van de la mano o mientras más lees mejor escribes». Así que la TV es un medio para desconectar por completo. Relajarte, pensar en ti mismo o simplemente, no pensar en nada.

La televisión puede proporcionarte ideas sobre la narración de historias y la evolución de un personaje.

Por su parte, en otro artículo, Shaunta Grimes también escritora y maestra, opina que si quieres ser —o eres— escritor, saltarse la televisión es un gran error. Y que no se le juzgue por menospreciar a la lectura, que jamás lo haría pero considera que la TV se merece su punto a favor.

Opina que el cine se ha vuelto mediocre últimamente (la apoyo) y que por el contrario, la televisión esta On fire. Cada vez son más las opciones de buena programación para ver en la pantalla chica a precios mucho más económicos que en el cine. Además de las ventajas que te da para poder ver de un tirón las series que te gustaban y ya no transmiten más.

En este aspecto, Shaunta comenta que un verano se lo pasó el mes entero viendo de nuevo toda la serie de La Bella y la Bestia —la versión de los 80— y pudo dedicar un tiempo a reflexionar sobre por qué Catherine y Vincent aún capturan su imaginación después de casi treinta años; a su vez, le permitió estudiar cómo podía construir ese tipo de química entre sus propios personajes.

El segundo punto a favor de la TV para Shaunta es que los escritores deben tener sus dedos en el pulso de la cultura popular. Afirma que, como escritora, no quiere tener una brecha en su conocimiento cultural cuando esté en medio de una conversación. Además de que asegura que no puede imaginarse tratando de escribir para una audiencia moderna, mientras se salta una de las tres fuentes principales de narración de historias.

La TV te da la opción de sumergirte en las historias de forma corta o prolongada. Puedes ver un solo episodio de —casi— cualquier show en menos de una hora y serían como pequeños sorbos de historias.

Pero también puedes sumergirte durante horas, fines de semana, semanas o incluso meses en un show, episodio tras episodio y serían grandes tragos de historias.

La TV es el equivalente moderno a la narración oral. La televisión te brinda la oportunidad de perderte durante una hora, dejarte llevar por la narración y no pensar en nada más.

Los escritores tienen que estar involucrados en todas las formas en las que aparecen las historias narradas hoy en día.

Las reflexiones de estas escritoras anglosajonas me llamaron mucho la atención y es por ello que quise compartirlo con ustedes.

Estamos sumergidos en una época en la que las series de TV están en auge y creo que se seguirán manteniendo así un buen tiempo más.

Yo estoy absolutamente de acuerdo con Shaunta cuando dice que debemos estar involucrados en lo que ella llama «las tres fuentes principales de narración» Libros, Cine y TV. Yo soy una gran fanática de las tres y me ayudan a mejorar como escritora. Cada una a su manera. El cine, por ejemplo, me ha enseñado que los remakes no siempre son buenos y que Hollywood parece estarse quedando sin ideas

La lectura es algo jamás abandonaría, porque me encanta darle entrenamiento a mi imaginación.

Pero la TV se ha convertido mí me mejor amiga los últimos años con tantas series buenas que salen y que ayudan a estimular mi imaginación de una forma que pocos percibimos.

Cuando nos empeñamos en buscar una forma de desbloqueo o queremos un argumento impresionante para una nueva historia, solemos enfrascarnos, pensar y pensar, sin obtener resultados. La magia ocurre cuando dejamos de pensar y la TV nos ayuda a eso.

Hazlo de ejercicio. Desconectate y échate en el sofá a ver tu serie favorita.

Quizá sea algo en la trama, un personaje, una frase lo que detone en tu interior la lluvia de ideas y te ayude a seguir creando historias geniales.

Estas son algunas de mis series favoritas: Criminal Minds, NCIS, NCIS LA, Hawaii 5-O, Swat, Cómo defender a un asesino, The Man In The High Castle, Sneaky Pete, Castle, Charmed, The Big Ban Theory, Friends, Patriot, Startup, Penny Dreadful, Supernatural, Heroes, Glee, White Collar, Vampire Diaries, Grey’s Anatomy.

¿Cuáles son las tuyas? Lo puedes dejar apuntado abajo en la caja de comentarios. También me gustaría saber tu opinión de este tema.

¿Te gusta ver TV? ¿Crees que es útil para los escritores?

Gracias por leer, opinar y compartir este post.

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